Controversia sobre la energía nuclear




Se denomina controversia sobre la energía nuclear al debate mantenido sobre la necesidad o no del uso de la energía nuclear. Este debate ha tenido desde el nacimiento de la energía nuclear varias fases reconocibles. Un gran apoyo inicial debido a lo novedoso de la tecnología por una parte y al encarecimiento progresivo del petróleo por otra (alcanzó su cúspide en la crisis del petróleo del 73), un parón posterior tras el mayor accidente nuclear ocurrido (el accidente de Chernóbil) y un resurgimiento de las construcciones a partir de finales del siglo XX debido a nuevos argumentos (calentamiento global, nueva crisis energética,...) y diseños de las centrales comerciales.

El debate se centra en tres aspectos fundamentales: La seguridad de las centrales nucleares, los residuos radiactivos generados y la proliferación de armamento nuclear.

Conocimientos adicionales recomendados

Tabla de contenidos

Evolución historica de la controversia

Los inicios de la energía nuclear

La energía nuclear comenzó a ser utilizada con fines civiles inmediatamente después de finalizada la segunda guerra mundial. En ese momento de euforia colectiva la energía nuclear se planteó como la solución a cualquier problema energético, apareciendo múltiples aplicaciones, desde tratamientos terapéuticos de dudosa eficacia hasta automóviles de propulsión nuclear que nunca salieron de la fase de proyecto. Incluso reconocidos autores de ciencia ficción, como Isaac Asimov en su serie de novelas Fundación, preveían un uso de esta energía de forma doméstica e incluso individual. Algunas de estas aplicaciones civiles, sin embargo, sí fueron puestas en marcha.

La generación eléctrica con energía nuclear se realizó por primera vez en un reactor nuclear (en el EBR-I) el 20 de diciembre de 1951. Ya por aquel entonces comenzaron a aparecer los argumentos a favor y en contra de este tipo de energía, afirmando unos que gracias a la energía nuclear nuestros hijos podrán disfrutar de una electricidad tan barata que no podrá medirse, mientras que otros afirmaban que la energía nuclear no podría en el futuro alcanzar más de un quinto de la energía total de EE.UU.[1]

En diciembre de 1953 en un discurso pronunciado por el Presidente Dwight Eisenhower llamado Átomos para la paz, con el objetivo básico de detener la proliferación del armamento nuclear que era previsible que se produjera en todo el mundo, enfatizó el aprovechamiento útil del átomo y la necesidad de establecer una politica del gobierno de los EE.UU. que apoyara la utilización de la energía nuclear con fines pacíficos en el resto de paises, al tiempo que impedía el desarrollo de armamento nuclear en otros países.

La crisis del petroleo

La Crisis del petróleo de 1973 generó graves problemas de abastecimiento energético, sobre todo en aquellos que como Japón o Francia lo consumían en grandes cantidades para la producción de electricidad. Por este motivo se produjo un avance en los estudios sobre la diversificación de las fuentes de energía, incluyendo la energía nuclear, la solar o la eolica, entre otras fuentes de energía que podrían permitir una menor dependencia de los paises productores de petróleo. Francia y Japón decidieron apoyar firmemente el uso de reactores nucleares comerciales que sustituyeran a los que consumían petróleo, construyendo cada uno alrededor de 50 nuevos reactores en una década.

En esa epoca mejoró sensiblemente la percepción social sobre la energía nuclear ya que permitió reducir el coste de la electricidad en los paises industrializados[cita requerida].

El movimiento antinuclear

A mediados de los años 70 algunos sectores del recién creado Movimiento ecologista criticó la proliferación de centrales nucleares producida por la crisis del petroleo[cita requerida].

Estos solicitaron el cierre de varias centrales nucleares en el mundo, consiguiendo en parte sus objetivos.

El Ecoterrorismo

A partir de finales de los 70 algunos grupos terroristas o ecoterroristas llevaron a cabo varios atentados aprovechando la excusa ecologista. Entre otros, el asesinato del ingeniero jefe de la Central nuclear de Lemóniz en 1981[2] que provocó posteriormente la detención definitiva de su construcción, una bomba en el exterior del Lawrence Livermore National Laboratory de EE.UU. en 1987 o sobre el reactor rápido reproductor Superfénix, donde un activista verde suizo lanzó 5 granadas con un lanzador ruso contra el reactor aun no finalizado en 1982.[3]

Los accidentes

El apoyo del movimiento contra las centrales nucleares aumentó en 1979 tras el accidente de Three Mile Island y llegó a su punto mas álgido en el año 1986 tras el accidente de Chernóbil. A partir de ese instante algunos gobiernos (sobre todo europeos) promovieron el cierre de las nucleares en algunos casos, deteniendo los proyectos en marcha en otros. En España se promulgó la moratoria nuclear, por la que se detenían los proyectos de nuevos reactores nucleares en marcha. A cambio se indemnizaba a las empresas eléctricas que habían invertido en esos proyectos con una fracción de los recibos del consumo eléctrico.

El nuevo replanteamiento

A finales del siglo XX y principios del XXI, comienza a replantearse la construcción de nuevos reactores nucleares en varios paises por distintos motivos:

  • Una nueva crisis energética, apoyada en un siempre creciente consumo de petróleo y la cercanía del final de las reservas conocidas de petróleo barato (con precio inferior a los 100$ por barril),
  • El imparable crecimiento de las nuevas economías de mercado emergentes (Rusia y todas las ex-repúblicas soviéticas, China y la India principalmente) que supuso un mayor consumo energético,
  • Los nuevos informes acerca del efecto de los gases invernadero sobre el clima global (el calentamiento global por motivos antropogénicos), que comenzaron a limitar el consumo de combustibles fósiles como el petróleo o el carbón,
  • Los nuevos desarrollos en tecnología nuclear, tanto en el tratamiento de residuos como en la seguridad de los reactores.

En 1994 James Lovelock, considerado por algunos como el padre del movimiento ecologista y creador de la hipótesis de Gaia, concede una entrevista al periódico británico The Independent en el que defiende la opción nuclear para evitar el desastre ambiental que supone el calentamiento global.

No podemos continuar consumiendo combustibles fósiles, y no hay forma de que las energías renovables, el viento, las mareas y el agua puedan proporcionar suficiente energía a tiempo. [...] Si tuviéramos 50 años podríamos hacer de estas nuestras fuentes primordiales. Pero no tenemos 50 años...Incluso si cesáramos toda combustión de combustibles fósiles inmediátamente, las consecuencias de lo que ya hemos hecho permanecerían durante 1000 años.
James Lovelock[4]

Aunque algunos ecologistas se pronunciaron en contra de Lovelock,[5] lo cierto es que él no era el único que se comenzaba a replantear su postura:[6] [7]

Tras 30 años mi punto de vista ha cambiado, y el resto de los movimientos ecologistas también necesita un replanteamiento de sus opiniones, ya que la energía nuclear puede ser la fuente energética que salve nuestro planeta de otro posible desastre: el cambio climático.
Patrick Moore[6]
La amenaza del cambio climático está muy cerca. Por eso digo que la energía nuclear es la única opción para combatir el cambio climático ahora.
Mijaíl Gorbachov[7]

Para el año 2007, varios paises (entre otros Finlandia, Brasil, México, China, EE. UU....) habían comenzado a construir nuevas centrales nucleares tras un parón de 20 años en la construcción de nuevos reactores, mientras que en otros paises, como el Reino Unido o Francia se planteaba la construcción de nuevos reactores. En España se reabrió en 2004 el debate de si era o no necesaria la energía nuclear.[8] En Italia se propuso relanzar el programa nuclear el año 2008.

Varias organizaciones, incluido el IPCC, comenzaron a sostener que la energía nuclear era uno de los mecanismos que podrían ayudar en la lucha contra la emisión de gases de efecto invernadero, en particular del CO2.[9] [10]

Según algunos autores, la cuestión fundamental a resolver de cara a la opinión pública en cuanto a los residuos es la de llegar a una solución aceptada por todos sobre como proceder con los residuos de alta actividad.[11]

Aunque la posibilidad de nuevos accidentes sigue siendo hoy en día uno de los motivos de crítica respecto a esta energía, algunas fuentes afirman que este tema se ha convertido en un tema de demagogia política en base a un oportunismo político, un instrumento para obtener votos oclocráticamente:[11]

La aversión a la energía nuclear, apoyada en la más absoluta ignorancia, es recibida con agrado por millones de personas, que tampoco entienden nada del asunto, y sólo tiene dos explicaciones: o una obcecación que impide el normal funcionamiento de la mente o un oportunismo político que linda con la irresponsabilidad
Carlos Sánchez del Río, catedrático de Física Atómica y Nuclear, ex presidente del CSIC y de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales.[11]

Según un informe de la Fundación BBVA cuando se pregunta a los entrevistados en qué medida estarían a favor o en contra del uso de las diferentes fuentes de energía en España se da un 3,1 sobre 10 a la energía nuclear.[12]

Existen estudios [cita requerida] que demuestran que el grado de oposición a la energía nuclear de un grupo de población es inversamente proporcional al grado de información sobre dicha energía que posea el grupo.

Argumentos esgrimidos por algunos organismos

Greenpeace

Los motivos esgrimidos por esta organización para su política en contra de la energía nuclear son:[13]

  • La energía nuclear es insostenible e ineficaz frente al cambio climático,
  • La energía nuclear es peligrosa,
  • La energía nuclear no ha sido capaz de encontrar una solución satisfactoria al problema de sus residuos radioactivos,
  • La energía nuclear produce un impacto radiológico,
  • La energía nuclear ha perdido la batalla de la competitividad económica,
  • La energía nuclear posee una íntima relación con los usos militares y
  • La energía nuclear es impopular.

Asociación Nuclear Mundial

Esta asociación, que busca promocionar el uso pacífico de la energía nuclear, esgrime los siguientes motivos para su uso:[14]

  • La energía nuclear contribuye en la reducción de los gases de efecto invernadero y por tanto actúa contra el cambio climático,
  • El crecimiento de la población mundial supone un crecimiento en el consumo energético,
  • Las energías renovables solo podrán contribuir con un 6% de la electricidad generada en el mundo en el 2030,
  • La energía nuclear proporciona independencia energética y seguridad en el suministro,
  • El uso de combustibles fósiles causa tres millones de muertes al año en todo el mundo según la OMS,
  • La radiación que recibe la población proveniente de las centrales nucleares es despreciable frente a la recibida de la propia naturaleza y de las fuentes médicas,
  • El volumen de residuos generados es diminuto frente a otras formas de energía,
  • El uso de la energía nuclear no ha contribuido a la proliferación nuclear,
  • La energía nuclear es y será competitiva,
  • Su combustible estará disponible durante varios siglos.

Ambientalistas Por la Energía Nuclear

Esta asociación, que promueve la energía nuclear para un mejor y más limpio planeta, plantea que:[15]

  • La oposición a la energía nuclear es uno de los mayores errores del siglo pasado,
  • Bien gestionada, la energía nuclear es una energía muy limpia,
  • No emite gases de efecto invernadero,
  • Utiliza muy pocos materiales de construcción (por kWh generado) en comparación con la eólica o la solar,
  • Produce muy pocos residuos (y casi totalmente confinados),
  • Es muy segura,
  • Los verdaderos ambientalistas se muestran a favor de la energía nuclear.

Panel Intergubernamental del Cambio Climático

En su último informe (el cuarto), el IPCC contempla el uso de la energía nuclear para la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero aduciendo:[16]

  • La falta de seguridad en el petróleo, el gas y la electricidad, puede promocionar el uso de tecnologías de baja emisión de carbono, como la nuclear, las renovables o el secuestro de carbono,
  • Las nuevas tecnologías, que pueden mejorar el acceso a una energía limpia, incluyen el uso de nucleares avanzadas,
  • La aceptación de los nuevos diseños de centrales nucleares es mayor,
  • Para alcanzar la demanda de energía se necesitará una combinación de fuentes energéticas: fosiles, renovables y nuclear,
  • Hay incertidumbres asociadas a la energía nuclear porque los mercados financieros les aplican mayores intereses para cubrir la percepción del riesgo,
  • Tras la crisis del petroleo de los 70, tanto el gas natural como la energía nuclear ganaron mercado y, junto a las energías renovables, siguen teniendo un papel en la reducción de los gases de efecto invernadero,
  • La emisión de gases de efecto invernadero, en el ciclo de vida de una nuclear, es comparable a la de las energías renovables,
  • El reproceso, el particionamiento y la tecnología de transmutación pueden minimizar los volúmenes y toxicidad de los residuos,
  • La experiencia de las tres décadas pasadas ha demostrado que la energía nuclear puede ser beneficiosa si se emplea cuidadosamente,
  • Existe uranio suficiente para siglos, y con los reactores reproductores rápidos la capacidad se multiplicaría por un factor adicional de 8,
  • La energía nuclear y las renovables serían más competitivas si se aplicaran los costes de las externalidades al gas y al carbón.

Véase también

Referencias

  1. Informe de 1996 realizado por el Instituto para la investigación energética y medioambiental.
  2. Los atentados contra Lemóniz
  3. Informe OIEA sobre terrorismo nuclear
  4. Punto de vista de James Lovelock acerca de la energía nuclear
  5. James Loverlock, el gurú ecologista, se hace "nuclear". El Mundo 06.06.04.
  6. a b Artículo de Patrick Moore, fundador de Greenpeace, en el Washington Post (1996)(en inglés)
  7. a b Gorbachov defiende la energía nuclear para combatir el calentamiento global. El Mundo. 3-6-2004.
  8. Mesa de diálogo sobre la evolución de la energía nuclear en España (Ministerio de Ciencia y Tecnología de España)
  9. Resumen del cuarto informe del IPCC (en inglés).
  10. Energía para el futuro. Sociedad Física Europea.
  11. a b c Natividad Carpintero Santamaría, profesora titular de la Universidad Politécnica de Madrid y miembro de la Academia Europea de Ciencias, "NUCLEARES, SÍ. Una energía necesaria", para Libertad Digital, 14 de febrero de 2006, acceso 28 de noviembre de 2007.
  12. Energías-renovables.com, Los españoles apoyan “claramente” las energías renovables y tienen una “opinión muy negativa” acerca de la energía nuclear, 26 de octubre de 2007, acceso 28 de noviembre de 2007.
  13. Campaña nuclear de Greenpeace España.
  14. Argumentos en favor de la energía nuclear de la Asociación nuclear mundial (en inglés)
  15. Amientalistas por la energía nuclear.
  16. 4º informe del IPCC (Grupo III). (en inglés)
 
Este articulo se basa en el articulo Controversia_sobre_la_energía_nuclear publicado en la enciclopedia libre de Wikipedia. El contenido está disponible bajo los términos de la Licencia de GNU Free Documentation License. Véase también en Wikipedia para obtener una lista de autores.
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