Ovulación




La ovulación es el proceso de emisión de un óvulo tras la formación de un folículo ovárico.

Conocimientos adicionales recomendados

Tabla de contenidos

Ovulación humana

En las mujeres, la ovulación ocurre aproximadamente 14 días a partir del primer dia del ciclo mensual sexual femenino (menstruación). Sin embargo, las ovulaciones normales pueden darse tan pronto como en el octavo día o tan tarde como en el vigésimo, o incluso más tarde aún. El momento depende de la longitud del ciclo menstrual de una mujer, por consiguiente, en los ciclos cortos ésta acontece antes que en los largos. Algunas mujeres sienten dolor en el bajo abdomen, conocido como "sindrome premestrual". También se conoce como óvulo muerto.La ovulación es la expulsión del ovocito

Aspectos de la ovulación

Antes de la menstruación aparece un especie de mucosidad más conocida como mucosidad cervical. A lo largo del ciclo menstrual se producen algunos cambios en la textura y consistencia del flujo vaginal. El moco cervical le dará a los espermatozoides un medio más fácil de desplazarse hasta el óvulo. La textura del flujo durante la ovulación es como de clara de huevo de una textura resbaladiza y color blancuzco.

Ciclo menstrual, ovulación y fecundación

El ciclo menstrual tiene la misión de preparar el organismo para conseguir un embarazo con éxito, es decir, preparar el cuerpo de la mujer para la reproducción. En el ciclo menstrual se pueden distinguir dos fases: la folicular y la lútea, separadas por el fenómeno de la ovulación.

Fase folicular

La primera fase se llama folicular, en el momento de la ovulación, y se llama folicular porque se desarrolla el folículo donde se encuentra el futuro óvulo. Cada ciclo selecciona aleatoriamente un folículo que crece hasta alcanzar una medida aproximada de 20 mm, entonces se romperá y liberará al futuro óvulo. Durante la fase folicular se producen cambios en la cavidad uterina, en la mucosa endometrial y en las glandulas mamarias, para prepararse para la posible implantación de un embarazo.

Fase ovulatoria

A través de una señal en cascada iniciada por la hormona luteinizante, se secretan enzimas proteolíticas por el folículo que degradan el tejido folicular en el lugar de la ampolla, formando un agujero llamado estigma. El ovocito terciario o de Graff abandona el folículo y se dirige a la cavidad peritoneal, donde es atrapado por las digitaciones en el extremo de los tubos de las trompas de falopio (Fimbrias). Al entrar el ovulo, el ovulo secundario es empujado por las trompa hacia el utero, además de capas de músculo liso que generan contracciones peristálticas que permiten su fecundación.

Fase lútea

Después de la ovulación comienza la fase lútea o cuerpo lúteo (una glándula que aparece en el ovario después de la ovulación) que dura hasta que se implanta el posible embarazo o hasta que se produce la menstruación y se inicia el próximo ciclo. En esta segunda parte del ciclo el útero se prepara para la posibilidad de un embarazo, acumulándose sustancias nutritivas en las paredes, la cual es denominada endometrio, y habiendo cada vez más vasos sanguíneos que alimentan al endometrio para su perfeccionamiento.

Si no ha habido fecundación se produce la muerte funcional del cuerpo amarillo y la mucosa uterina se desvitaliza por falta de estímulos hormonales adecuados. Los elementos acumulados se desprenderán y se romperán los vasos sanguíneos, produciéndose una hemorragia, que es la menstruación.

Este ciclo se repetirá desde la pubertad y a lo largo de muchos años, excepto cuando se produce un embarazo, y hasta la menopausia. Al principio los ciclos suelen ser irregulares, produciéndose la ovulación y la regla unos meses sí y otros no, hasta que poco a poco se van haciendo cada vez más regulares. Aunque habitualmente se hable de ciclos regulares los de una duración de 28 días, en realidad habría que hablar de regularidad en cada mujer. Cada mujer necesita "su tiempo" para producir todos los cambios hormonales, y eso determina que el ciclo le dure ya sean 25, 28 o 35 días. Son pequeñas variaciones individuales.

Fecundación

Únicamente durante las horas próximas a la ovulación es cuando puede haber fecundación, por tanto si, pudiéramos determinar claramente este momento sería de gran utilidad, tanto para conseguir un embarazo, la mujer que lo desea, como para evitarlo. Sin embargo, es difícil precisarlo, si no es a través de una ecografía o pruebas hormonales complejas.

Aunque se cree que ocurre en la mitad del ciclo, en el día catorce, esto sólo valdría para ciclos de 28 días. Realmente la ovulación se produce unos catorce o quince días antes de la próxima regla, ya que la fase lútea (el período posterior a la ovulación) suele ser bastante constante. Por tanto, para un ciclo de 35 días, la ovulación sería en el día 22 de ciclo aproximadamente. Para evitar el embarazo hay que calcular los días aproximados de la ovulación, teniendo en cuenta que ocurre unos 14 días antes de la próxima menstruación.Sin embargo, este método no es considerado muy seguro debido a ciertas irregularidades en la duración del ciclo por lo que encontramos otros métodos tales como el del control de la temperatura corporal: La secreción de estradiol aumenta considerablemente por parte del folículo pre-ovulatorio a finales de la fase folicular, lo que produce un aumento en la temperatura corporal de ≈0.5 ºC, lo que nos indica que se está produciendo la ovulación. Además, existe otro método basado en la consistencia y el color del flujo vaginal.

Si se persigue un embarazo hay que aprovechar los días próximos a la ovulación, teniendo en cuenta que ésta se produce unos 14 días antes de la próxima regla. Teniendo en cuenta que el óvulo puede sobrevivir de 24 hasta 48 horas y los espermatozoides dentro del útero, casi 5 dias, se dispone de unos 3-5 días fértiles, dependiendo del día en el cual el ovocito secundario, es expulsado del ovario.

Al ocurrir la fecundación el ovocito secundario recibe el nombre de óvulo y retoma su ciclo celular para comenzar la división mitótica que puede dar lugar a la generación de un nuevo ser humano.

Presentación clínica

El principio de la ovulación puede ser detectado por varios signos. Como estos signos no son fácilmente discernibles por otras personas más que por la mujer misma, se dice que los humanos tienen una ovulación oculta.

Las mujeres que están cerca de la ovulación experimenta cambios en la cervix, en el moco producido por la cervix y en su temperatura basal y corporal. Además, muchas mujeres experimentan signos secundarios de fertilidad que incluyen 'Mittelschmerz' (dolor asociado con la ovulación) y un sentido agudizado del olfato.

Muchas mujeres presentan un incremento en deseo sexual en los días inmediatos antes de la ovulación.

Horas antes a la ovulación, justo antes de la aparición del pico de LUH existe un aumento marcado de estrógenos que se traducen en un mayor brillo y lozanía en la piel de la mujer, en un mejor estado de ánimo entre otras características.

 
Este articulo se basa en el articulo Ovulación publicado en la enciclopedia libre de Wikipedia. El contenido está disponible bajo los términos de la Licencia de GNU Free Documentation License. Véase también en Wikipedia para obtener una lista de autores.
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