Louis Proust



Joseph-Louis Proust (Angers, 26 de septiembre de 1754 – ídem, 5 de julio de 1826), químico francés y uno de los fundadores de la química moderna. Desarrolló la mayor parte de su carrera en España.

 

Conocimientos adicionales recomendados

Tabla de contenidos

Biografía

Formación de un químico

Joseph-Louis Proust nació el 26 de septiembre de 1754 en Angers, Francia, donde su padre era farmacéutico. Simultaneó sus estudios en el Colegio de los Oratorianos con el trabajo en la farmacia paterna, en la cual adquirió sus primeros conocimientos de química y herboristería, llegando a participar en la creación de un jardín botánico en la ciudad. En 1774, y a pesar de la oposición de su familia, abandona Angers y se traslada a París para completar sus estudios. En la capital francesa se forma junto a Hilaire-Marie Rouelle, el futuro descubridor de la urea, y traba amistad con un químico ya renombrado, Antoine Lavoisier, y con el también químico Jacques Charles. En 1775 Proust gana por oposición el puesto de primer farmacéutico en el Hospital de la Salpétrière de París, donde publica sus primeros ensayos.

Profesor en el Real Seminario de Vergara

  En 1778, y tal vez por recomendación de Eugenio Izquierdo, becado en París en aquellos años y más tarde director del Gabinete de Historia Natural de Madrid, Proust es contratado por el Real Seminario Patriótico de Vergara para impartir la enseñanza de la química, lo que hizo durante el curso de 1779-1780. Durante su estancia en Vergara, Guipúzcoa, publicó en los Extractos de las Juntas Generales de la Sociedad Vascongada de Amigos del País su Introducción al curso de química, y tres notas en referentes a los espatos pesados, el cobalto y la composición de la bilis. El centro contaba por aquellas fechas con profesores tan destacados como el propio Proust o los químicos Chavaneau o los hermanos Elhúyar, descubridores del wolframio. Ante los problemas con el personal técnico y la escasez de alumnos Proust regresa a París en 1780.

Pionero del vuelo aerostático

De vuelta a Francia Proust es introducido en las técnicas aerostáticas por su amigo Jacques Charles, experto en el estudio de los gases, y entra a enseñar química en el museo del Gabinete Real de Química y Física de París, dirigido por otro entusiasta de los globos aerostáticos, Jean-François Pilâtre de Rozier. Tras las primeras experiencia y los éxitos de los hermanos Montgolfier en 1783, Pilâtre de Rozier y Proust realizaron un vuelo de exhibición en Versalles el 23 de junio de 1784 frente a los reyes de Francia y Suecia. El globo, bautizado La Marie Antoinette en honor a la reina, había sido requisado a Étienne Montgolfier, y con él se establecieron tres plusmarcas en vuelos tripulados: 3000 metros de altura, 45 minutos en el aire y 52 km recorridos entre Versalles y Luzarches. Ese mismo año se plantearon el cruce del Canal de la Mancha con un globo mixto de aire caliente e hidrógeno construido por Pierre Romain, pero Proust desistió al considerar que la mezcla de gases era demasiado peligrosa. En junio de 1875 Pilâtre de Rozier y Romain morirían en el intento de cruzar el canal de Francia a Inglaterra al precipitarse el globo.

Profesor de la Real Academia de Artillería de Segovia

  En 1786 el gobierno español, a través de un acuerdo entre el rey español Carlos III y el francés Luis XVI, y oída la recomendación de Lavoisier, contrata a Proust para enseñar química en Madrid. Tras una breve estancia en la capital, se hace cargo de las enseñanzas de química y metalurgia en el Real Colegio de Artillería de Segovia, situado en el Alcázar de la ciudad, donde impartiría hasta 1799 cursos de cuatro meses a razón de tres lecciones semanales. El laboratorio del Real Colegio fue dotado al parecer con los mejores medios de la época y en él Proust, a pesar de los problemas administrativos y burocráticos a los que tuvo que hacer frente, realizó numerosas experiencias sobre composición de substancias que le llevaron a enunciar la Ley de las proporciones definidas, uno de los principios químicos básicos y que establece que las substancias se combinan en proporciones constantes y concretas. La enunciación de la ley, realizada de formas diversas entre 1794 y 1799 le condujo a una disputa pública con otro químico francés Claude Louis Berthollet, quien defendía la variabilidad en la composición de los compuestos en función de su método de síntesis. Hasta 1811 Proust no logró que el prestigioso químico sueco Jöns Jacob Berzelius reconociese su enunciado, que sentó las bases para el establecimiento de la teoría atómica de Dalton. Durante su estancia en Segovia Proust dirigió y contribuyó profusamente a la publicación de los Anales del Real Laboratorio de Química de Segovia, cuyos dos tomos completos aparecieron en 1791 y 1795.

Director del Laboratorio Real de Madrid

En 1799 se decidió fundir los laboratorios de química de los Ministerios de Estado y Hacienda, dirigidos hasta entonces por Pedro Gutiérrez Bueno y Francisco Chavaneau, respectivamente, y se llamó a Proust a hacerse cargo de la dirección del Laboratorio Real de Madrid. Ese mismo año Proust participó en la redacción y edición de la primera revista española dedicada por entero a las ciencias naturales, los Anales de Historia Natural, que en 1801 pasó a llamarse Anales de Ciencias Naturales, junto a Cristiano Herrgen, Domingo García Fernández y Antonio José Cavanilles. Fue ésta una etapa productiva para Proust en la que combinó investigación y enseñanza, y en la que publica los libros Indagaciones sobre el estañada de cobre, la vajilla de estaño y el vidriado (1803) y Memoire sur le sucre de raisins (1808). Son especialmente relevantes sus estudios sobre el azúcar, dado que demuestra la equivalencia del azúcar en las uvas y en la miel (glucosa en ambos) casos, unas investigaciones a las que le urge el gobierno español ante la escasez de azúcar de caña motivada por el bloqueo del continente en 1806. Proust goza de libertad de investigación y prestigio en España, lo que le lleva a rechazar una substanciosa oferta de una empresa francesa en 1806, aunque a finales de dicho año ha de viajar a Francia por motivos familiares, y la situación política impide su retorno a Madrid, pues, entre otras cosas, la abdicación de Carlos IV de España en 1808 priva de fondos al laboratorio. De su actividad en España se achaca a Proust el haber realizado una enseñanza enfocada al divertimento de la clase aristocrática, y un escaso interés en la formación de discípulos, aunque se cuenta a químicos como Juan Manuel Munárriz, traductor de Lavoisier, Francisco Carbonell y Bravo o Andrés Alcón Calduch entre sus alumnos. Parte del legado de Proust, como el laboratorio y la biblioteca de la Real Academia de Artillería de Segovia, se perdieron durante la invasión francesa.

Últimos años en Francia

De regreso a Francia Proust se establece en Craon, donde continúa trabajando y manteniendo su controversia con Berthollet. En 1815 publica Recueil des memoires relatifs a la poudre a canon, y en 1816 ingresa en la Academia Francesa de Ciencias. Pensionado por Luis XVIII de Francia y ya con un gran prestigio, en 1824 publica Essai sur une des causes qui peuvent amener la formation du calcul. Falleció en Angers el 5 de julio de 1826.

Proust y la ley de las proporciones definidas

Entre 1794 y 1804 Proust realizó numerosos experimentos en los que estudió la composición de diversos carbonatos de cobre, óxidos de estaño y sulfuros de hierro, descubriendo que la proporción en masa de cada uno de los componentes, por ejemplo carbono, cobre y oxígeno en los carbonatos de cobre, se mantenía constante en el compuesto final, y no adquiría ningún valor intermedio, independientemente de si eran un carbonato natural o artificial, o de las condiciones iniciales de la síntesis. Así, dos compuestos diferírían entre sí en función de las proporciones de elementos básicos, sin apreciarse composiciones intermedias o mixtas, por ejemplo el Cu2CO3, carbonato de cobre (I) y el CuCO3, carbonato de cobre (II). Estas conclusiones le llevaron a enunciar la Ley de las proporciones definidas o constantes, también conocida como la ley de Proust, y que, una vez firmemente aceptada, se convirtió, junto a la Ley de conservación de la masa de Lavoisier y la Ley de las proporciones múltiples de Dalton, es decir, la presencia de proporciones en el esqueleto de la química cuantitativa, la estequiometría química, y abrió el camino al concepto de compuesto químico y al establecimiento de la teoría atómica de Dalton. La ley de Proust contradecía las conclusiones del químico francés Claude Louis Berthollet, quien defendía que las proporciones en la que se combinaban los elementos en un compuesto dependían de las condiciones de su síntesis. Proust logró desacreditar la investigación de Berthollet cuando demostró en 1799 en su laboratorio de Segovia que muchas de las substancias que Berthollet consideraba óxidos puros eran compuestos hidratados, es decir, con moléculas de agua adicionales unidas químicamente. En 1811 el prestigioso químico sueco Jöns Jacob Berzelius apoyó la propuesta de Proust, que fue finalmente aceptada con un amplio consenso. Las ideas de Berthollet no estaban del todo equivocadas, dado que hay numerosas excepciones a la Ley de las proporciones definidas en los que han venido en llamarse compuestos no estequiométricos o bertólidos, y en los que las proporciones entre los distintos elementos varían entre ciertos límites. La causa es la estructura cristalográfica de los compuestos, que aunque tiene una composición ideal, por ejemplo FeO en el óxido de hierro (II) que, debido a los defectos en los cristales como la ausencia de algún tipo de átomos, puede variar su fórmula, por ejemplo reduciendo el hierro a proporciones que se hallan entre Fe0.83O y Fe0.95O. Como contrapartida los compuestos que cumplen la ley de las proporciones definidas se denominan daltónidos, en honor a John Dalton.

Bibliografía

  • PROUST, J.-L., Annales de Chimie, 32, 26-54 (1799)
  • FOURNIER, J., “The sugar supply under the Continental blockade. I - Louis-Joseph Proust and the grape sugar”, Actualite Chimique, 6, 31-37 (1997)
  • FURIO MAS, C. y PADILLA MARTÍNEZ, K., “La evolución histórica de los conceptos científicos como prerrequisito para comprender su significado actual: el caso de la cantidad de substancia y el mol”, Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales, 17, 55-74 (2003).
  • LÓPEZ PIÑERO, J. M. et al. (eds), “Diccionario histórico de la Ciencia Moderna en España”, Barcelona, Península, 2 vols, 1983.

Enlaces externos

  • Breve biografía de Proust en la Universidade de Coimbra
  • Página de Tom Stretton sobre Proust
  • Páginas de Historia de la Química de Carmen Giunta en la Universidad de Lemoyne, EE.UU.
  • Páginas de Historia de la Química de José Ramón Bertomeu en la Universitat de València
 
Este articulo se basa en el articulo Louis_Proust publicado en la enciclopedia libre de Wikipedia. El contenido está disponible bajo los términos de la Licencia de GNU Free Documentation License. Véase también en Wikipedia para obtener una lista de autores.
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