Aditivo alimentario



Un aditivo alimentario es toda sustancia que, sin constituir por sí misma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con objeto de modificar sus caracteres organolépticos o facilitar o mejorar su proceso de elaboración o conservación.[1] ,[2]

En Europa los aditivos alimentarios aprobados por la Unión europea se recogen en listas positivas (es decir, que sólo se pueden usar como aditivos las sustancias legalmente aceptadas) y se codifican mediante una E seguida de un número. Para que pueda adjudicarse un número E a un aditivo el Comité Científico o la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria tiene que evaluar si la sustancia aditiva es segura para la salud[3] El sistema de números E se utiliza además como una manera práctica de etiquetar de forma estándar los aditivos permitidos en todos los idiomas de la Unión Europea.

Desde el punto de vista toxicológico, los aditivos no se pueden considerar malos ni buenos en sí mismos. El peligro potencial de un aditivo se relaciona con la concentración (o cantidad) ingerida en un periodo de tiempo. Para establecer ese peligro existe un índice capaz de medir la peligrosidad de un aditivo, este índice es la IDA: Ingesta Diaria Admisible y que se define como la cantidad aproximada de un aditivo alimentario, expresada en relación con el peso corporal, que se puede ingerir diariamente, durante toda la vida, sin que represente un riesgo apreciable para la salud. Algunas veces los efectos cruzados de los aditivos no son evaluados, lo cual puede provocar efectos nocivos a largo plazo[4]

Se ha relacionado a la industria farmacéutica con la de los aditivos, de tal manera que podrían haber intereses concordantes de ambas industrias que en algunos casos son las mismas. También se critica que los aditivos se puedan utilizar con fines espurios, aparentando unas cualidades similares a las de los productos que no los utilizan, ya que su incorporación se realizaría con el fin de ahorrar costes. Sirva como ejemplo que añadir un aromatizante a un yogur permitiría incorporar menos fruta manteniendo la intensidad del sabor. Por otro lado, el consumidor puede ser responsable de la comercialización de productos que incorporan ciertos aditivos, como el de los colorantes. Así, una mermelada de fresa elaborada según métodos tradicionales es de color amarronado. Pero la aceptabilidad de la mermelada de fresa es mucho mayor cuando su color es rojo o rosa vivo, más propios de la que incorpora colorantes.

Las principales funciones de los aditivos alimentarios, de acuerdo con la Directiva europea 89/107/CEE,[5] la cual se ha transpuesto a la legislación de cada estado miembro de la UE, son:

  1. asegurar la seguridad y la salubridad
  2. aumentar la conservación o la estabilidad del producto
  3. hacer posible la disponibilidad de alimentos fuera de temporada
  4. asegurar o mantener el valor nutritivo del alimento
  5. potenciar la aceptación del consumidor
  6. ayudar a la fabricación, transformación, preparación, trasnsporte y almacenamiento del alimento
  7. dar homogeneidad al producto.

Conocimientos adicionales recomendados

Tabla de contenidos

Razones para su uso

Las razones por las que se emplean los aditivos en la industria alimentaria son básicamente de tipo económico y social.

El uso de ciertos aditivos permite que los alimentos duren más tiempo lo que hace que exista mayor aprovechamiento de los mismos y por tanto se puedan bajar los precios y que exista un reparto más homogéneo de los mismos. Por ejemplo al añadir al tomate en lata sustancias que permitan disminuir el pH, la duración del mismo se prolonga en el tiempo, pudiendo ser consumido en épocas donde la producción de tomate disminuye.

Razones psicológicas y tecnológicas

El alimento ha de ser atractivo para el consumidor ya que sino éste no lo comprará, si no añadiéramos colorantes a la mermelada de fresa, ésta no presentaría este color rojo que la hace tan apetecible, sino que presentaría un color grisáceo debido a los tratamientos a los que se la somete. De igual forma los aditivos permiten realizar determinados tratamientos tecnológicos que sin ellos sería imposible.

Razones nutricionales y de seguridad

En los alimentos pueden desarrollarse reacciones químicas que disminuyan el valor nutritivo del alimento e incluso generen compuestos tóxicos. También pueden proliferar microorganismos indeseables o letales para el ser humano. Un claro ejemplo es la potencial presencia de Clostridium botulinum en las conservas vegetales, bacteria responsable de una intoxicación mortal conocida como botulismo. La adición de sustancias antioxidantes a estas conservas, como las sales de nitratos y nitritos, dificulta el desarrollo la bacteria. Ahora bien, aunque las sales de nitrito son potencialmente tóxicas a determinadas dosis o cuando el producto se somete a tratamientos tecnológicos posteriores (se acepta que las sales de nitrito pueden ser precursoras de las nitrosaminas, unas sustancias cancerígenas que se forman cuando el alimento se somete al asado u horneado), este riesgo es mucho menor que el riesgo de sufrir botulismo si no se incorporar los aditivos antioxidantes.

Tipos de aditivos

La clasificación general de los aditivos alimentarios puede ser:

  • Sustancias que impiden las alteraciones químicas biológicas (antioxidantes, sinérgicos de antioxidantes y conservantes)
  • Sustancias estabilizadoras de la características fisicas (emulgentes, espesantes, gelificantes, antiespumantes, antipelmazantes, antiaglutinantes, humectantes, reguladores de pH)
  • Sustancias correctoras de las cualidades plasticas. (mejoradores de la panificación, correctores de la vinificación, reguladores de la maduración).
  • Sustancias modificadoras de los caracteres organolepticos (colorantes, potenciadores del sabor, edulcolorantes artificiales, aromas).

Existen categorías de aditivos por su uso en la industria alimentaria, entre ellas tenemos:

Aditivos derivados de animales

  1. E-120 - Cochinilla (colorante "natural")
  2. E-542 - Fosfato óseo (suplemento mineral y/o antiaglomerante derivado de huesos animales)
  3. E631 - Inosinato de sodio 5 (potenciador del sabor, derivado de extractos de carne y pescado)
  4. E901 - Cera de Abejas (ceras, lustramuebles, velas)
  5. E904 - Goma Laca (derivado del insecto coccus lacca)
  6. Calcio mesoinositol (productos horneados, gaseosas, verduras procesadas)
  7. Hexafosfatos
  8. Lactosa
  9. Aceite de esperma (obtenido de la cabeza de diversos cetáceos-ballenas)
  10. Guanina (aceite de perlas)
  11. Albúmina (de la clara de los huevos)

Aditivos de posible origen animal

  1. E101 y E101(a)- riboflavina, lactoflavina, vitamina B-2
  2. E153 - colorante negro que se obtiene de combustión incompleta de vegetales o grasas animales (prohibido en USA, sólo la versión vegetal es permitida en Australia)
  3. E161(b) - luteina
  4. E161(g) - cantaxantina
  5. E322 - Lecitina (de huevos, aunque también hay de soya)
  6. E430, 431, 432, 433, 434, 435, 436 - polioxietilenos (aditivos de la harina blanca provenientes de ácidos grasos)
  7. E470(a) - sodio, potasio y calcio de ácidos grasos
  8. E470(b) - magnesio de ácidos grasos
  9. E471 - glicéridos de ácidos grasos
  10. E472(a, b, c, d, e, f) - diversos aditivos de glicéridos de ácidos grasos
  11. E473 - sucrosa de ácidos grasos
  12. E474 - sucroglicéridos
  13. E475 - poliglicerol de ácidos grasos
  14. E476 - poligricerol de ácidos grasos de ricino o soya
  15. E477 - propilen glicol de ácidos grasos
  16. E478 - lactato de ácidos grasos
  17. E479(b) - aceite oxidado de soya y de ácidos grasos
  18. E482 - calcio lactato
  19. E483 - tartrato esteárico
  20. E491, 492, 493, 494, 495 - sorbitanos
  21. E570 - ácidos grasos
  22. E572 - sales magnésicas de ácidos grasos
  23. E627 - guanosina
  24. E635 - ribonucleótido de sodio
  25. E640 - glicina y sales de sodio
  26. E920 - hidroclorido de cisteína
  27. E1518 - gliceril mono, di y tri-acetato de calcio, y otros saborizantes no especificados.

Referencias

  1. Norma general del Codex para los aditivos alimentarios. FAO. CODEX STAN 192-1995, Rev.7-2006.
  2. Real Decreto 3177/1983, de 16 de noviembre, por el que se aprueba la Reglamentación técnico-sanitaria de aditivos alimentarios. Presidencia del Gobierno. 1983. Boletín Oficial del Estado nº 310: 34692 - 34696.
  3. Guidance on submissions for food additive evaluations by the Scientific Committee on Food. Scientific Committee on Food. 2001. Opinion expressed on 11 July 2001. Health & Consumer Protection Directorate-General. European Commission. Brussel - Belgium
  4. Chemical interactions between additives in foodstuffs: a review. Scotter MJ y Castle. 2004. Food Additives and Contaminants 21(2):93-124.
  5. Directiva 89/107/CEE del Consejo de 21 de diciembre de 1988 relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros sobre los aditivos alimentarios autorizados en los productos alimenticios destinados al consumo humano. Diario Oficial de la Comunidad Europea n° L 040: 0027-0033

Bibliografía

  • Cabal, Estean (1999), Guía de aditivos usados en alimentación, Mandala Ediciones. ISBN 978-84-95052-32-2

Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación. | Aditivos alimenticios.

Enlaces externos

  • Aditivos Alimentarios, en MedlinePlus.
  • Listado de números E
  • Clases funcionales de aditivos
  • Listado de aditivos usados en el sector alimentario y agrario de CORALIM ADITIVOS
 
Este articulo se basa en el articulo Aditivo_alimentario publicado en la enciclopedia libre de Wikipedia. El contenido está disponible bajo los términos de la Licencia de GNU Free Documentation License. Véase también en Wikipedia para obtener una lista de autores.
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