Cilio



Cilio o cilia (cilium, masculino; plural cilia; que significa en latín "pestaña"), es un tipo de apéndice pequeño, que se caracteriza por presentarse como un grupo de apéndices mótiles que cubren total o parcialmente la superficie de muchas células desnudas (sin pared). Los flagelos tienen una estructura esencialmente equivalente, aunque hay algunas diferencias morfológicas y muchas diferencias funcionales.  

Conocimientos adicionales recomendados

Tabla de contenidos

Descripción

Estructura

Los cilios tienen una forma cilíndrica, de diámetro uniforme en toda su longitud, con una terminación redondeada, semiesférica. Pueden ser descritos como una evaginación digitiforme (una prolongación en dedo de guante) de la membrana plasmática, con un contenido que es continuación del citoplasma.

Estos orgánulos están dotados de un armazón compleja, semejante a la de los flagelos, basada en microtúbulos y que se llama axonema. El axonema se continúa, en la base del cilio y por debajo de la membrana plasmática, con un corpúsculo basal, que tiene una estructura semejante pero más compleja.

Movimiento

Se mueven rítmicamente y de forma coordinada, cada uno con un movimiento semejante al del brazo de un nadador, retrocediendo en posición extendida, y en conjunto al de un trigal azotado por el viento (movimiento de batida coordinado). Mientras reciban la energía necesaria en forma de ATP los cilios siguen batiendo automáticamente. El efecto es un empuje neto, que da lugar a que la célula se desplace en su medio, como ocurre con ciertos protistas y animales muy pequeños; o que el líquido extracelular circundante sea impulsado, que es la función que cumplen los cilios en el epitelio de las vías respiratorias humanas.

Coordinación y control

La coordinación de los cilios entre sí, al fustigar el agua sobre la superficie de una célula, viene dada por la misma agua, movida por el cilio precedente. El que sigue en fila halla así una dirección favorecida y se mueve por ella con un pequeño retraso, conducta llamada metacronismo.

El control de los cilios es fundamental en los protozoos ciliados que las emplean para cazar otros protozoos y alimentarse con ellos. Para seguirlos, alcanzarlos, poner su estoma o "boca celular" en posición, retrocediendo si es necesario, para luego comérselos, es menester controlar la natación. Este control se logra por medios eléctricos. Los valores del campo eléctrico en la membrana exterior del protozoo, de donde emergen los cilios o cilias, "dibujan" los movimientos de la presa cercana. Estos le son revelados por las presiones del agua, que interfieren con las oscilaciones u ondas eléctricas que realizan el control.

Su movimiento ayuda también como barrera defensiva a la entrada de microorganismos por las fosas nasales gracias a que estan presentes en la mucosa de la nariz y dan forma y ayudan a expulsar el moco.

Estereocilios

El estereocilio es un apéndice singular (solitario), que superficialmente recuerda a un cilio, pero que no es mótil (no produce movimiento), propio de las células de los animales (en el sentido estricto del reino Animalia). Su esqueleto incluye microfilamentos, basados en la proteína actina, a diferencia de los microtúbulos del axonema, que están hechos de la proteína tubulina.

El estereocilio sólo está desarrollado en algunos tipos celulares, sobre todo células sensoriales, como las de la retina, las del oído interno o las neuronas olfativas. También destaca en el epitelio del epidídimo, el conducto de evacuación de los testículos.

 
Este articulo se basa en el articulo Cilio publicado en la enciclopedia libre de Wikipedia. El contenido está disponible bajo los términos de la Licencia de GNU Free Documentation License. Véase también en Wikipedia para obtener una lista de autores.
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