Los químicos verdes encuentran la manera de convertir las cáscaras de anacardo en protector solar

Producir compuestos útiles a partir de residuos vegetales no comestibles a través de la xilo-química.

19.08.2019

Wits University

Una representación gráfica de la colaboración internacional para encontrar soluciones sostenibles para producir compuestos útiles.

Un equipo de científicos internacionales ha encontrado una forma respetuosa con el medio ambiente de producir protectores solares potenciales utilizando cáscaras de anacardo, un material de desecho.

El equipo de "químicos verdes" de la Universidad de Witwatersrand, junto con colegas de universidades de Alemania, Malawi y Tanzania, están trabajando en técnicas para producir compuestos útiles a partir de madera y otros residuos vegetales no comestibles de rápido crecimiento, a través de un proceso químico llamado xilo-química (química de la madera). Mediante el uso de cáscaras de anacardo, el equipo ha producido nuevos compuestos aromáticos que muestran una buena absorción de UVA y UVB, que pueden aplicarse para proteger a los seres humanos, al ganado, así como a los polímeros o recubrimientos de los rayos dañinos del sol.

Los rayos UV son perjudiciales para la mayoría de los materiales, con sus efectos que provocan la decoloración de los colorantes y pigmentos, la intemperie, el amarillamiento de los plásticos, la pérdida de brillo y de propiedades mecánicas, mientras que puede provocar quemaduras solares, envejecimiento prematuro e incluso el desarrollo de melanomas potencialmente letales tanto en humanos como en animales.

Para mitigar el daño de los rayos UV, se utilizan compuestos orgánicos e inorgánicos como filtros UV. Los filtros UV orgánicos ideales muestran una alta absorción de rayos UVA (en la región de 315-400 nm) y rayos UVB (280-315 nm). Una familia importante de moléculas absorbentes de UV se derivan de compuestos aromáticos conocidos como fenoles, que contienen un grupo hidroxilo enlazado con hidrógeno que juega un papel importante en la disipación de la energía absorbida.

Por ejemplo, un compuesto orgánico conocido como oxibenzona es un ingrediente común que también se ha añadido a los plásticos para limitar la degradación UV. Aparte de su origen petroquímico, uno de los principales inconvenientes de los actuales agentes de protección UV es su efecto negativo sobre los ecosistemas acuáticos asociado a una biodegradabilidad deficiente.

Como resultado, los organismos reguladores están prestando cada vez más atención y se están aplicando normas más estrictas a la producción de productos de filtrado solar.

"Con las preocupaciones actuales sobre el uso de recursos fósiles para la síntesis química de moléculas funcionales y el efecto de los actuales absorbentes de rayos UV en los filtros solares sobre el ecosistema, nuestro objetivo era encontrar una forma de producir nuevos absorbentes de rayos UV a partir del líquido de cáscara de anacardo (CNSL) como un recurso de carbono no comestible y bioenergético", dice el profesor Charles de Koning, de la Facultad de Química de Wits y autor principal de la ponencia, junto con Till Opatz, de la Universidad Johannes Gutenberg de Maguncia, Alemania.

"Las cáscaras de anacardo son un producto de desecho en la comunidad de cultivadores de anacardos, especialmente en Tanzania, por lo que encontrar una forma útil y sostenible de utilizar estos productos de desecho puede llevar a formas completamente nuevas y amigables con el medio ambiente".

El equipo ya ha presentado una solicitud de patente para comercializar el proceso en Sudáfrica.

Nota: Este artículo ha sido traducido utilizando un sistema informático sin intervención humana. LUMITOS ofrece estas traducciones automáticas para presentar una gama más amplia de noticias de actualidad. Como este artículo ha sido traducido con traducción automática, es posible que contenga errores de vocabulario, sintaxis o gramática. El artículo original en Inglés se puede encontrar aquí.

University of the Witwatersrand

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